PRESSE-ECHO: EL GRAN FIASCO DE LA GRIPE A

24.01.2010: XLSemanal, Espana

Quelle: lavozdigital.xlsemanal.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=4887&id_articulo=52218&id=24009&p=magazine

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Interview con WOLFGANG WODARG

Este médico y epidemiólogo alemán y Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa es quien ha promovido que el Consejo de Europa investigue la relación entre los laboratorios y la OMS. Su propuesta fue aprobada por unanimidad y las conclusiones pueden abrir las puertas a futuras reclamaciones por parte de los gobiernos ante las farmacéuticas.

XLSemanal. ¿Por qué esta investigación? Wolfgang Wodarg. Porque estamos ante uno de los mayores escándalos médicos de la historia.

XL. La OMS ha reaccionado anunciando que se investigará a sí misma. ¿Le parece una buena noticia? W.W. Decir que van a contratar a expertos independientes para examinar su gestión es reincidir en la privatización del interés público y de los deberes políticos. Tiene toda la pinta de que lo que intentan es aprovecharse de la tormenta de protestas para navegar en su propia dirección.

XL. ¿Qué se proponen investigar exactamente ustedes, el Consejo de Europa? W.W. Queremos saber quiénes son los responsables de haber convertido una gripe leve en una alarma sanitaria mundial.

XL. ¿No estaba justificada esa alarma? W.W. No. Ha sido un montaje de proporciones gigantescas. La cepa de la gripe A es menos dañina que todas las gripes anteriores. Apenas causa una décima parte de víctimas mortales que la gripe estacional.

XL. Pero eso se sabe ahora. La OMS argumentó que había que curarse en salud, ya que era una amenaza desconocida. W.W. La gestión de la OMS es sospechosa desde el principio. Cuando la primera alarma saltó en México, el pasado abril, ni siquiera había mil pacientes y ya se hablaba de la pandemia del siglo. Eso me sorprendió. Las cifras aún eran muy bajas y se declaró la alerta máxima con el argumento de que se trataba de un virus nuevo.

XL. ¿No es suficiente motivo? W.W. Una de las características de la gripe es su mutabilidad. Los virus de la gripe toman nuevas formas rápidamente. No hay nada nuevo en eso. Es lo de todos los años.

XL. ¿Entonces cómo es posible que la OMS declarase que estábamos ante una pandemia? W.W. Porque la OMS cambió la definición de pandemia en mayo. Antes no sólo tenía que aparecer un brote de una enfermedad en varios países al mismo tiempo, sino que ese brote tenía que causar una mortalidad por encima de la media. La nueva definición no tiene en cuenta la gravedad de la enfermedad, sólo la velocidad de su propagación. Y la OMS consideró que el virus era peligroso porque, como era nuevo, la gente no había tenido tiempo de desarrollar inmunidad contra él, pero eso es falso.

XL. ¿No es tan nuevo? W.W. No. Muchas personas mayores de 60 años ya tienen anticuerpos.

XL. ¿Y eso qué significa? W.W. Que ya estuvieron en contacto con ese virus o virus muy similares cuando eran niños o jóvenes. Si se fija, no hay casi ancianos que desarrollen la gripe A.

XL. Pues los ancianos están entre los grupos de riesgo. W.W. Sí. Es otra incongruencia. Según la OMS, había que vacunar cuanto antes al grupo de población mayor de sesenta años, a pesar de que ya tienen los anticuerpos.

XL. Y empezó a sospechar de que había gato encerrado... W.W. Sí, pero no acaba ahí la cosa. La OMS recomendó que se administrasen dos inyecciones, una doble dosis. Consideró que con una no era suficiente. Eso nunca se había hecho antes. Y no está justificado.

XL. "Si no quieres caldo, toma dos tazas", decimos en España. W.W. Algunos gobiernos, como el de Francia, se vieron presionados a comprar el doble de vacunas, con el consiguiente beneficio para las farmacéuticas. Todo este asunto ha sido una campaña de desinformación a gran escala. Llueve sobre mojado.

XL. ¿Por qué? W.W. Para entender lo que pasa habría que remontarse a lo que sucedió con la gripe aviar entre 2005 y 2006. Fue entonces cuando se definieron los nuevos planes internacionales para asegurar el suministro rápido de vacunas en caso de alerta. Desde entonces, la industria farmacéutica no corre ningún riesgo económico investigando nuevas vacunas porque los gobiernos se comprometieron a comprárselas todas. Y en caso de que se declare oficialmente una pandemia, ¡bingo!

XL. ¿Quién estaría detrás de este supuesto montaje? W.W. Eso es lo que vamos a investigar en el Consejo de Europa. Lo que nos proponemos es determinar si las compañías farmacéuticas han presionado a los organismos internacionales para alarmar a los gobiernos y que se dilapide el dinero de los contribuyentes y recursos sanitarios preciosos en plena crisis.

XL. ¿Se está despilfarrando el dinero público en las vacunas? W.W. La vacunación masiva de millones de personas es innecesaria. Estamos hablando del negocio del siglo y pone la credibilidad de la OMS en entredicho.

XL. ¿Tienen pruebas? W.W. Lo que sabemos hasta ahora es que en el grupo de expertos que asesoró a la OMS para declarar la pandemia en junio del año pasado hay muchos miembros con vínculos financieros a los gigantes farmacéuticos como Roche, Novartis y GlaxoSmithKline, fabricantes de las vacunas. Esos vínculos están probados documentalmente.

XL. ¿Está sugiriendo que los mismos expertos y funcionarios que recomiendan que se declare la pandemia se benefician económicamente de la producción de vacunas? W.W. Sí. Pero eso no es lo peor. Soy médico y como médico me preocupan más los aspectos sanitarios que los económicos. Y esas vacunas podrían tener efectos secundarios dañinos.

XL. Pero la OMS dice que son seguras y la mayoría de los gobiernos se fían, salvo excepciones, como el de Polonia, que ha rechazado la vacunación. W.W. El problema es que, con las prisas por sacar las vacunas al mercado, se han utilizado algunos aditivos que no han sido suficientemente probados.

XL. ¿Se refiere al timerosal, que contiene mercurio? W.W. No sólo eso. Novartis ha desarrollado una vacuna en un reactor biológico.

XL. Explíquese. W.W. Se necesitan células vivas donde cultivar el virus. Lo habitual es implantarlo en huevos de gallina. Pero este método es lento. Es más rápido cultivar los virus en biorreactores. Pero se alteran tanto las células que crecen como células cancerosas. En la fabricación tradicional se observan efectos secundarios en personas alérgicas a la albúmina de la clara de huevo. De igual modo podrían quedar residuos de células cancerosas en las vacunas fabricadas en reactores biológicos. La cautela y el sentido común dictan que debe haber una certeza total de que esto no es peligroso antes de administrar esa vacuna a un ser humano.

XL. ¿Y no existe esa certeza? W.W. No. Lo que ha dictaminado la Agencia Europa del Medicamento es que el riesgo "no es significativo". Y ha dado luz verde a la comercialización de las vacunas. Pero hay voces de expertos muy críticas con esa decisión. En Alemania, por ejemplo, esa vacuna no se ha utilizado. Lo más triste es que las vacunas se podían haber desarrollado de acuerdo al método clásico, mucho más sencillo, fiable y barato, pero los laboratorios querían probar los productos que habían patentado.

XL. ¿Qué quiere decir? W.W. Que no había ningún motivo para no seguir el procedimiento que se sigue cada año en la fabricación de las vacunas de la gripe estacional. Sólo había que añadir los anticuerpos de la gripe A para completar la vacuna, pero los laboratorios preferían ensayar sus patentes.

XL. ¿Qué consecuencias puede tener la investigación? W.W. Una es que los gobiernos puedan denunciar los contratos con las farmacéuticas y ahorrar mucho dinero a los contribuyentes. Otra es restaurar la credibilidad y la transparencia de la OMS.

Carlos Manuel Sánchez

EN PORTADA

EL GRAN FIASCO DE LA GRIPE A

CARLOS CARRIÓN

La apocalíptica gripe A está resultando la más suave de la historia. Por lo menos así lo señalan los estudios. Y tras el susto, llega el escándalo. El Consejo de Europa empieza este jueves una investigación para determinar si la declaración de pandemia por parte de la OMS estaba justificada y si ha habido intereses económicos tras la campaña de vacunaciones masivas. Las sospechas de corrupción salpican a varios expertos y funcionarios públicos. En el centro de la polémica se encuentra un virólogo de fama mundial que ha estado detrás de todas las alertas sanitarias de los últimos años: el holandés Osterhaus, al que ya llaman `el doctor Gripe´.

Se llama Albert Osterhaus y es reincidente a la hora de meternos el miedo en el cuerpo. En 2003 se convirtió en el virólogo más prestigioso del mundo cuando identificó el coronavirus responsable del Síndrome de insuficiencia respiratoria aguda (SARS).

Se trataba de una misteriosa neumonía que causó una psicosis mundial: 9.000 casos, 750 muertos. El brote fue tan letal como efímero. Desapareció como por ensalmo, se supone que gracias a la rápida identificación del agente causante. Comenzaba la carrera de Osterhaus como salvador de la humanidad, empañada ahora por las sospechas de que se ha enriquecido gracias a sus lazos con las compañías farmacéuticas que fabrican las vacunas que él mismo recomienda.

Osterhaus es un ‘cazador de virus’ que ha descubierto una veintena de microorganismos patógenos y se ha convertido en uno de los principales asesores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la gripe A, como lo fue también durante la gripe aviar. ¿La recuerdan? Las previsiones más pesimistas de la OMS hablaban de 150 millones de muertos, más que los que causaron la viruela y todas las pestes de la Edad Media juntas. Hasta la fecha van sólo 282 fallecidos, ninguno en España.

En su línea habitual, Osterhaus profetizó que esta vez sí `venía el lobo´: la posibilidad de una pandemia de proporciones dantescas por culpa de la mutación del H1N1. Y la OMS tocó zafarrancho de combate y puso a los gobiernos firmes. ¡Más vacunas, es la guerra! Por fortuna, la gripe A está resultando ser la más suave de todas las gripes desde que existe un registro histórico, según Marc Lipsitch, profesor de epidemiología de la Universidad de Harvard. Las cifras cantan: 13.000 muertes en el mundo (unas 230 en España), mientras que la gripe estacional (la de toda la vida) causa entre 250.000 y medio millón de víctimas anuales (de mil a cuatro mil en España).

La reputación de Osterhaus comenzó a tambalearse cuando un reportaje de la televisión pública holandesa VPRO, y del que se hizo eco la revista Science, destapó que es el accionista mayoritario de ViroClinics, una empresa biotecnológica contratada por el gigante farmacéutico GSK para investigar la vacuna de la nueva gripe. Presuntamente, se pudo beneficiar de la venta de los 34 millones de dosis encargadas por el Ministerio de Sanidad holandés, cuyo titular, Ab Klink, es amigo personal de Osterhaus. El virólogo se defiende: asegura que no se ha lucrado ni ha infringido la ley. Y que los dividendos de ViroClinics van a una fundación. "Me limité a presentarle al ministro todo un abanico de posibilidades y él optó por el peor de los escenarios."

Pasado el susto, llega el escándalo. El Consejo de Europa emprende este jueves una investigación sobre la gestión de la gripe A para dilucidar si la declaración de pandemia por parte de la OMS estaba justificada y si la vacunación masiva ha sido un fiasco o el resultado de una decisión manipulada por intereses económicos. Las sospechas de corrupción salpican a varios expertos y funcionarios públicos. Y la credibilidad del organismo internacional está en entredicho. Acorralada por las críticas, la OMS ha anunciado que también encargará una investigación a un grupo de expertos independientes.

A pesar de la polémica, las autoridades piden que no se baje la guardia. La doctora Margaret Chan, directora general de la OMS, considera "prematuro" desactivar la alerta de pandemia. Pero sí que podemos respirar más tranquilos. Recordemos que en España, por ejemplo, este verano se debatió si sería conveniente retrasar el inicio del curso escolar. O si habría que ir a los estadios de fútbol con mascarilla. ¿Podemos besarnos? ¡Qué tiempos aquellos en los que si acudías a urgencias con fiebre te encerraban en una habitación de hospital, aislado del mundo!

Para los escépticos, va siendo hora de pedir cuentas. No les cuadra una alarma tan desproporcionada ante un ‘miura’ que ha resultado ser tan manso. ¿Hemos sido víctimas de una campaña de desinformación? ¿O nuestras autoridades han reaccionado con rapidez ante una amenaza desconocida? Dicho de otro modo, ¿hay que felicitar a la OMS o nos ha vendido la moto?

na moto muy cara, por cierto. El banco JP Morgan estimaba que las grandes compañías farmacéuticas se iban a embolsar entre 5.000 y 7.000 millones de euros gracias a las ventas de las vacunas adquiridas por los gobiernos que han seguido las recomendaciones de la OMS. Los analistas de Morgan Stanley, por su parte, preveían unos ingresos de 2.500 millones de euros para GlaxoSmithKline (GSK), 750 para Sanofi-Pasteur y 400 millones para Novartis, los principales fabricantes. Pero eran estimaciones realizadas en plena psicosis de holocausto gripal. Sean cuales sean los beneficios finales para los laboratorios, lo cierto es que los países que se lanzaron a comprar masivamente vacunas ahora no saben qué hacer con todas las que les sobran. España, por ejemplo, adquirió 37 millones de dosis, pero sólo se ha vacunado a unos tres millones de personas. El Ministerio de Sanidad quiere quedarse con 13 millones, por si las moscas, y devolver a los laboratorios todas las demás, o regalarlas a países en desarrollo, o revenderlas de saldo a Polonia y Bulgaria. Lo que sea con tal de rebajar la púa de 270 millones de euros que tiene con los fabricantes. Según la ministra Trinidad Jiménez, los contratos firmados incluían cláusulas que permiten la devolución de las vacunas excedentes. Veremos.

Otros países, como Francia, lo tienen más crudo. El Gobierno de Sarkozy se ha pillado los dedos: compró 94 millones de vacunas en julio, cuando la OMS advirtió que sería necesario administrar dos dosis por paciente para asegurar la inmunidad. Lo que a la postre resultó una exageración y fue descartado. Demasiado tarde para el Ejecutivo galo, cuyo factura se ha disparado hasta los 869 millones de euros. Y ahora ha puesto a sus embajadores a ofrecer las sobras a países como Qatar, Egipto, México y Ucrania, en plan mercadillo. Buenas, bonitas y baratas.

El fracaso de las campañas de vacunación tiene varios motivos. Por una parte, el recelo de los ciudadanos de a pie, bastante ‘inmunizados’ ya contra los sobresaltos de la OMS y menos crédulos que los gobiernos desde que el mal de las vacas locas irrumpiera en 1996, causando la friolera de... 15 muertes anuales. Por otra, la rebelión silenciosa de la mayoría de los médicos y del personal sanitario. En España, nueve de cada diez no se han vacunado contra la gripe A, a pesar de estar incluidos entre los grupos de riesgo.

Internet también ha hecho mella. Las dudas sobre las vacunas y sus aditivos planteadas por la monja benedictina Teresa Forcades en su celebérrimo vídeo (Campanas por la gripe A) colgado en YouTube ha tenido una repercusión insospechada. Tampoco inspira confianza que las farmacéuticas no hayan publicado en revistas científicas de prestigio los resultados de las pruebas clínicas. O que se retirasen del mercado 800.000 dosis en Estados Unidos, aunque el laboratorio alegase falta de eficacia, no de seguridad. Finalmente, la benignidad de la gripe A en la inmensa mayoría de los casos ha hecho el resto.

¿Y ahora qué? Toca exigir responsabilidades. Y en primera línea está el mencionado Albert Osterhaus como máximo experto de la OMS en gripes. Estudió Veterinaria y se doctoró con una tesis sobre la peritonitis en los gatos. Dirige el laboratorio del Centro Médico de la Universidad Erasmo de Róterdam. Es una celebridad en Holanda, aunque muchos le critiquen sus tintes apocalípticos, hasta el punto de que el microbiólogo Miquel Ekkelenkamp pidió que se lo vetase en los informativos. "Debería prohibírsele la entrada a los platós donde predica el miedo. Todo lo que ha profetizado hasta la fecha ha resultado falso: no vamos a morir todos de la gripe A. No todos necesitan vacunarse ni hay que dar Tamiflu [un medicamento antiviral] a todo el mundo. Y el virus no ha mutado en algo mucho más peligroso." El Parlamento de los Países Bajos abrió una investigación por conflicto de intereses y malversación de fondos. Una moción para que el Gobierno holandés rompiese sus vínculos con Osterhaus fue rechazada, aunque una nueva ley obligará a los científicos a revelar si tienen intereses financieros en empresas privadas.

El periodista F. William Engdahl traza un perfil inquietante de la trayectoria del virólogo holandés que ahora está en la picota. "Osterhaus ha desempeñado un papel en todas las grandes olas de pánico que se han desatado desde las misteriosas muertes imputadas al SARS en Hong Kong, donde la actual directora general de la OMS, Margaret Chan, promocionó su carrera. Cuando se dejó de hablar de los casos de SARS, Osterhaus se dedicó a dar resonancia mediática a los peligros de la gripe aviar. Afirmó que una nueva mutación letal de la gripe se había transmitido a los humanos y que había que tomar medidas drásticas."

Osterhaus se obsesionó con los pájaros. Las aves migratorias, pregonaba, podían diseminar el virus por toda Europa. ¿Cómo? Bombardeándonos con sus heces. Recomendó a los dueños de gatos que los mantuviesen encerrados en casa, por el riesgo, decía, de que actuasen como vehículos transmisores del virus si olisqueaban una caca de pájaro contaminada. Las plumas también podían ser letales. Su equipo recogió y congeló cien mil muestras de heces, pero no encontró ni rastro del temido H5N1 mutado. Para entonces, los laboratorios Roche (fabricante del Tamiflu) y GSK (de Relenza) habían ganado una fortuna, pues muchos gobiernos decidieron hacer acopio de antigripales. Las ventas mundiales de Tamiflu llegaron a superar los 1.002 millones de euros en un año. Sin embargo, el British Medical Journal se preguntaba el mes pasado por qué no se han publicado todos los ensayos científicos sobre su principio activo (el osetalmivir) y ponía en duda su efectividad. Buena parte de los diez millones de dosis adquiridos por España dormían el sueño de los justos en unos bidones arrumbados en un centro militar.

El terror suscitado por la gripe aviar amainó. Pero el pasado abril una nueva plaga amenazó nuestra supervivencia, alertó la OMS, cuando en un pueblecito mexicano se diagnosticó el primer caso de gripe porcina, más tarde rebautizada gripe A. Los síntomas eran los de la gripe común: fiebre, tos y mocos. Pero en junio Margaret Chan activó el nivel 6 de urgencia pandémica. Alerta máxima. ¿Por qué?

Según Engdahl, Chan se limitó a seguir los consejos del Grupo Estratégico de Consulta (SAGE, por sus siglas en inglés) de la OMS. Uno de los miembros del SAGE es Osterhaus, que además preside el Grupo Europeo de Trabajo Científico sobre la Gripe (ESWI, también por sus siglas en inglés). El ESWI está financiado por los laboratorios que fabrican las vacunas, como Baxter Vaccins, MedImmune, GSK, Sanofi Pasteur y Novartis, entre otros, así como Roche. "Osterhaus formaba parte de la élite de la OMS reunida en el grupo SAGE al mismo tiempo que presidía el ESWI, apadrinado por la industria farmacéutica. El ESWI recomendó medidas extraordinarias para vacunar al mundo entero, considerando como elevado el riesgo de una nueva pandemia que, según decían, podía ser comparable a la aterradora gripe española de 1918", denuncia Engdahl.

Pero Osterhaus no es el único al que ahora se mira con lupa. El rotativo danés Dagbladet denuncia que otros miembros del SAGE y expertos de la OMS también reciben suculentas propinas de los laboratorios. Entre ellos, el profesor Juhani Eskola, director del instituto finlandés de investigaciones en vacunas. Otras fuentes también citan al doctor Friedrich Hayden, amigo íntimo de Osterhaus. Al menos otros cuatro miembros del SAGE, cuyo criterio debería ser independiente y exclusivamente basado en evidencias científicas, mantienen vínculos comprobados con las multinacionales farmacéuticas. Causa estupor enterarse de que en las reuniones de este comité de sabios al que la OMS obedece como a un oráculo infalible también participan, en calidad de observadores, representantes de los fabricantes de vacunas. Y que éstos financian, además, la mayor parte del presupuesto de la OMS. Los tiempos en que este organismo dependía únicamente de las aportaciones de los gobiernos miembros de la ONU son historia.

Las críticas por la privatización de la OMS y la opacidad de sus decisiones no son nuevas. La investigadora Alison Katz, que trabajó 17 años para este organismo, abrió el fuego con una carta abierta a Margaret Chan en la que denunciaba "corrupción, ineficacia y nepotismo en favor de intereses comerciales". Y en una entrevista publicada por el semanario alemán Der Spiegel, un miembro de la Cochrane Collaboration, una organización científica independiente, el epidemiólogo Tom Jefferson, declaraba: "Una de las características más sorprendentes de esta gripe y de toda la telenovela a la que ha dado lugar es que, año tras año, hay gente que emite previsiones cada vez más pesimistas. Ninguna se ha cumplido hasta ahora. Parece que hay toda una industria que tiene la esperanza de ver surgir una pandemia".

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